Cosmic Children Festival

No defraudó el festival más esperado del verano, el Cosmic Children 2012. Música, soul surfing y grandes momentos de playa en torno a un completo fin de semana cargado de risas, diversión y energía positiva. Tres días, a caballo entre los municipios cántabros de Santander y Piélagos, para recibir el verano por todo lo alto al más puro estilo “cosmic children”. 


Sobre ruedas se daba, el pasado viernes, el pistoletazo de salida al evento que centraba sus primeros coletazos en torno al santanderino parque de Las Llamas; espacio público que, en colaboración con la Longboard Girls Crew y el club Longboard Skate Cantabria, concentraba a gran cantidad de skaters y surfistas aficionados al patín venidos de diferentes partes del país para convertir el asfalto en protagonista del arranque del festival. Atuendos vintage, bigotes setenteros y tablas retro para hacer un guiño al skate y sus practicantes pioneros –algunos de ellos, como Nano Penilla, presentes en el evento–. Por la noche fue el turno de los conciertos y la fiesta en 'Escenario Santander'.


El sábado amanecía encapotado y lluvioso sobre la playa de Valdearenas, en Liencres; escenario que, hasta el domingo, se transformaría en cuartel general para el particular mágico encuentro de surfistas y amantes de la dulce vida playera. En el transcurso de la tarde el día fue levantando y los pioneros y leyendas, profesionales y promesas, familias surferas al completo procedentes de toda España, aficionados al surf retro y experimental, músicos y artistas, activistas medioambientales y personajes carismáticos del mar y de la playa, se dieron cita sobre la arena para celebrar un año más por todo lo alto el solsticio de verano.


Son innumerables los grandes momentos vividos durante el fin de semana playero. Indescriptibles muchos de ellos y grabados en la retina de los cientos de personas que se sumaron activa o pasivamente a este imborrable “viaje cósmico”.

La frescura del tag-team (competición de relevos por equipos) de familias o la divertida puesta en escena del tag-team Pura Vida que enfrentó al equipo de los bárbaros ‘Brave Hearts’ y las ‘Surferucas’ haciendo un guiño al pasado con su atuendo hippy; el desparpajo de los más pequeños en la ‘Cosmic Kid session’ y en los concursos de recogida de residuos, las exhibiciones de tablas retro y single fin originales, la exposición de tablas clásicas y, por supuesto, la participación de grandes nombres del surf de todos los tiempos, personajes que forman parte del presente, pasado y futuro del surf nacional. Algunos, con hasta 60 años de diferencia de edad pues el más joven tenía 5 años y, el más mayor, 65.

Las sesiones de surf retro fueron muy internacionales pues contaron con surfistas procedentes de Australia, California, Francia, Italia, Reino Unido y toda la geografía española incluyendo Canarias. No faltaron las figuras locales, fieles seguidores de la cita como Dani García, Pablo Solar, Michel Velasco (campeones de España y de Europa) y grandes surfistas como David Echagüe, Luis García, Ignacio Abaitua o la presencia de pioneros como Carlos Beraza, Antonio Sáez o Manel Fiochi (en la foto).
   
 

La séptima edición del festival sorprendió al público con la exhibición de surfing nocturno que congregó a cientos de personas en la playa de Liencres para ver a dos de los citados campeones de surf, Dani García y David Echagüe, mostrando su habilidad sobre una tabla de surf con leds incorporados, reciente creación de la marca Pukas.

Destacar la enorme carga didáctica del festival que, desde su primera edición, mantiene activo un enorme hincapié en la divulgación ambiental y protección del medio marino. En esta séptima edición, la presencia de la fundación internacional Surfrider Europe aportó un importante peso medioambiental al evento que se amplificó aún más, si cabe, divulgación de los valores naturales del entorno playero. Destacar la “charla a pie de arena” desarrollada durante la soleada tarde del domingo y en la que participaron el oceanógrafo físico inglés, Tony Butt, y el geógrafo y especialista universitario en medioambiente, Juan José González, responsable del departamento medioambiental de la Federación Cántabra de Surf, que entusiasmaron a los presentes.
  
Momentos de playa, olas, música, diversión y buena compañía son algunos de los ingredientes de éxito de un festival que respira cultura de surf por los cuatro costados. Aquella que, un buen día, se inició en aguas de Cantabria allá por los años 60, convirtiéndose en un movimiento a caballo entre deporte y forma de vida. Una inyección de sensaciones que entiende la vida mirando al mar y las olas y que, una vez al año, logra descubrir su lado más puro para experimentar y compartir momentos y experiencias playeras.