Milagro en la Ryder




Europa 14 ½ – Estados Unidos 13 ½. El equipo europeo, capitaneado por Jose Mari Olazábal y vestido de azul marino y blanco, los colores de Seve Ballesteros, ha protagonizado una increíble remontada sumando 8 ½ puntos en los enfrentamientos individuales para ganar la Ryder Cup, y vuelve a casa con el preciado trofeo. La 39ª edición del tercer acontecimiento deportivo del mundo, celebrada en Medinah Country Club, en Chicago (Illinois), pasará a la historia y siempre será recordada como una de las más emocionantes.
Los dos puntos que consiguieron ayer los europeos en los últimos partidos fueron esenciales, supusieron una inyección de moral que motivó a la escuadra de Olazábal. Los nuestros se fueron anoche a la cama creyendo en sí mismos, convencidos de que la situación, aunque complicada, podía dar la vuelta en cualquier momento cayendo del lado de Europa.
Davis Love III había pedido al público estadounidense que, además de animar a los suyos (lo han cumplido hasta el extremo de rayar en la anti deportividad y el juego sucio), vistiesen el domingo de rojo para que el campo fuese una auténtica marea con los colores de su equipo. Por el contrario, el Capitán Olazábal, había decidido que los europeos vistiesen hoy discretos de azul marino y blanco, los colores preferidos de Seve Ballesteros, con el logo del campeón bordado en el jersey, además de llevarlo en la bolsa.

Los 12 magníficos jugadores de Olazábal enseguida pusieron los marcadores en azul, el color de Europa, y muy pronto fueron cayendo los primeros puntos... Europa no sólo ha retenido la Ryder Cup, para lo que necesitaba imponerse en ocho partidos, sino que la ha ganado por 14 ½ - 13 ½. La historia la cuentan los protagonistas:
José Mari Olazábal: “Esta victoria significa mucho, pero no sólo para mí sino para todo el golf europeo, para estos 12 fantásticos jugadores, los cuatro Vice Capitanes, los caddies… el triunfo es de toda Europa.
Anoche, los muchachos se fueron a la cama creyendo en sí mismos, convencidos de que iba a ser una tarea difícil, aunque no imposible. Les dije que había un halo de esperanza. Esta mañana han salido muy motivados a darlo todo, han jugado un gran golf. Me siento muy orgulloso y el hombre más feliz del mundo.
No teníamos margen de maniobra; la clave ha estado en empezar ganando puntos rápido, sabíamos que si lo conseguíamos podíamos tener una oportunidad.
Ha sido una semana muy dura. Durante los dos primeros días no nos salían las cosas, pero esta mañana los nuestros han empezado metiendo putts, el marcador se ha puesto enseguida en azul y hemos conseguido ganar los primeros puntos, que era fundamental.
Estoy acostumbrado a sentir la presión jugándomelo todo en un torneo y he ganado dos Grandes, pero esto es mucho más. Ha sido un día maravilloso, el más feliz de mi vida.
Cuando vi los emparejamientos les dije a los muchachos que los partidos estaban muy equilibrados y podíamos ganar.
A Davis (Love III) nada le va a consolar, no se le puede decir nada porque no hay consuelo posible, a nosotros nos pasó lo mismo en el 99.
La Ryder Cup no sería lo que es sin la contribución de los jugadores continentales.
El punto de Sergio ha sido importantísimo, nos ha dado oxígeno y más esperanzas en un momento clave. Poulter siente una motivación extra en la Ryder Cup como en ningún otro torneo. Martin Kaymer es un gran jugador, estaba feliz al conseguir el punto con el que reteníamos la Copa.
Ahora, a disfrutar de este momento, cuando llegue a casa recordaré todas las vivencias de esta semana; no sé si somos conscientes de lo que hemos conseguido”.
Sergio García: “La Ryder Cup me vuelve loco, no hay nada igual. Ha sido increíble. Sabíamos que lo teníamos crudo pero también estábamos convencidos de que no todo estaba acabado y había una oportunidad, que no hemos dejado pasar. Estoy contentísimo, no sólo por haber ganado sino por nuestro Capitán; José María ha hecho mucho por el golf y se merece más que nadie esta victoria. Hoy está feliz. Ha sido un placer y un orgullo poder competir para él, no sólo es un gran Capitán sino también una excelente persona”.
Miguel Ángel Jiménez: “Tenemos al mejor equipo europeo que ha habido en la historia de la Ryder Cup, y a un magnífico Capitán que se merecía esta victoria. Estoy feliz, contentísimo, y me alegro un montón por mi gran amigo el “vascorro”. Ha sido una semana muy especial, una experiencia que jamás olvidaré”.
Ian Poulter: “Es increíble, no puedo describir lo que siento ahora mismo. Anoche había un ambiente muy distendido en el Team Room, no parecía que nos sacaban cuatro puntos. No sabría explicar la razón pero estábamos todos muy relajados, muy tranquilos, incluso contamos chistes. Sabíamos que había una pequeñísima oportunidad, había que intentarlo y lo hemos conseguido. Hemos hecho historia. Todavía no me lo puedo creer. Mi Capitán me escogió y tenía que jugar bien por él, se lo debía a Olazábal, y también a Seve. José María nos dijo al principio de la semana que la Ryder Cup está hecha de recuerdos y sueños”.
Luke Donald anotaba el primer punto para Europa derrotando a Bubba Watson por 2 & 1: “Queríamos ganar por José María y por Seve. Salía en el primer partido y mi misión era ganar enseguida para subir la moral del equipo. Es un honor haber cumplido la misión que me encomendó el Capitán y espero que haya servido de inspiración a mis compañeros. Teníamos fama de no ser buenos en los individuales y hemos demostrado que lo sabemos hacer. Los dos últimos partidos que ganamos ayer han sido la clave de la victoria de hoy, nos dieron el impulso que necesitábamos”.
Martin Kaymer, autor del punto con el que Europa retenía la Ryder Cup: “El sábado estuve un rato hablando con Bernhard Langer porque mi actitud no era la que se espera en una Ryder Cup. Esa conversación me ayudó mucho. Me alegro de haber ganado por Olazábal, se lo merece. Ganar un Grande es importante pero es sólo par ti; hoy me he dado cuenta de lo que significa ganar la Ryder Cup, no se puede comparar. En e 16 se me ha acercado José María y me ha dicho “Martin, necesitamos tu punto, no sé cómo pero gánalo”, y lo he conseguido”.
Rory McIlroy, número uno del mundo: “Si llego a perder mi punto jamás me lo habría perdonado. No quería decepcionar a mis 11 compañeros y al Capitán. Estoy feliz por haber aportado mi parte en la victoria de Europa”. Esta mañana, McIlroy llegaba a Medinah Country Club en un coche de la policía once minutos antes de salir a jugar; había confundido su horario de salida -11:25h contra Keegan Bradley- y no se ha dado cuenta del error hasta que, saliendo tranquilamente de su habitación, ha recibido una llamada avisándole de que debía estar en el tee del uno en 25 minutos.  
Francesco Molinari: “He peleado todo lo que he podido para ganar el medio punto contra Tiger Woods”.
Lee Westwood: “A partir de ahora hay que cambiar el sistema de clasificación para la Ryder Cup: nueve entran automáticamente, dos elige el Capitán, ¡y Poulter!”.
Nicolas Colsaerts: “Es una sensación indescriptible. ¡Había soñado miles de veces con este momento!”.
Nueve hoyos con Sergio García / Jim Furyk
En el tee del uno, los gritos ¡U-S-A, U-S-A! que dedican a Furyk se entremezclan con el ¡Olé, olé, olé! animando a Sergio. Un grupo de ingleses le canta una canción al castellonense en la que cada frase del estribillo acaba con “Gaarsia”. Sergio sonríe. Empieza a hacer swings y le corean al ritmo que va el palo. El hoyo uno termina en empate.
En el camino al green del hoyo dos muchos gritos de ánimo a Furyk: Jim, we love you; Jim, cárgatelo; un energúmeno grita “mátalo”. Sergio hace birdie y se pone 1 arriba.
En la calle del tres un grupo de británicos gritan con todas sus fuerzas hasta quedarse roncos: “Sergio, we love you”. Vuelven a igualar con el par de Furyk.
Entre el grupo de españoles que sigue a Sergio se encuentran sus padres, Julia la madre de Olazábal, Sabina Olazábal con su marido Carlos Torres y sus hijos Maitane y Joseba, y Maite Menta. En el hoyo cuatro animan al español -“vamos, Sergio, que tú puedes”- y se vuelve una señora con el uniforme estadounidense que les mira mal: inconfundible, la madre de Furyk, su hijo ha salido a ella.
En el cinco Sergio se va a la derecha y pega un tirazo entre los árboles, aunque termina en el búnker. El policía que sigue el partido –con un “Sherif” bien grande bordado en la manga- se queda extasiado ante el golpe del castellonense y exclama: “¡Oh, Jesús!”. Sacada de búnker espectacular, Furyk está para eagle pero los dos hacen birdie y continúan empatados.
Hoyo seis, los apoyos divididos: “Let’s go, Jimbo, go and beat him”, “Come on, Sergio”. Siguen igualados. 
En el siete, Sergio Saluda a un grupo de seguidores británicos con la camiseta de la Selección Española y un enorme “Sergio 1” en la espalda. Ambos cumplen el par y sigue el empate.
En el tee del ocho se acerca un buggie con avituallamiento para los europeos y le dan a Sergio una barrita energética y una manzana para reponer fuerzas, aunque termina con bogey y Furyk gana el hoyo. La persona que lleva la pequeña pizarra con el resultado del partido juega sucio, algo a lo que desgraciadamente nos han acostumbrado durante toda la semana: antes de que Sergio patee ya coloca el 1 up en rojo en el casillero del estadounidense.  
Par de ambos en el nueve y Furyk sigue 1 arriba, pero Sergio sonríe: su amigo Luke Donald acaba de conseguir el primer punto del día para Europa.
Sergio termina ganando su partido en el hoyo 18 y anota el 13 en el marcador europeo.

Pep Guardiola sigue a McIlroy
Pep Guardiola es un entusiasta del golf aunque, desde que vive en Nueva York, apenas si ha jugado. Olazábal le invitó a la Ryder Cup y Pep ha estado estos días en Medinah como un espectador más, acompañado de su familia, disfrutando y sufriendo con el equipo europeo. Hoy ha seguido muy de cerca el partido de McIlroy, siendo testigo del punto que lograba al derrotar a Bradley. Olazábal: “A Pep le encanta el golf y hace tiempo hablé con él sobre cómo motivar a los jugadores; hablamos de su vídeo de la final de Roma y me he basado en él para confeccionar el que yo he puesto a los muchachos. Le hacía mucha ilusión venir y creo que ha disfrutado de algo increíble. He estado con él en el tee del uno y estaba feliz, no se imaginaba la inmensidad de la Ryder Cup”.

El tee del uno /Keegan Bradley
El ambiente en el tee del uno, indescriptible. Hay que madrugar para coger buen sitio, y a pesar de que el primer partido no sale hasta las 11:03h, las gradas están abarrotadas desde las 8. Los miles de aficionados cantan y gritan sin parar, unas canciones se solapan con otras. Keegan Bradley, que ha resultado ser el “poulter” del lado de Estados Unidos, no juega hasta las 11:25h y, sin embargo, aparece en la salida del hoyo uno tres cuartos de hora antes para arengar al público americano. Pide a la grada que entone el U-S-A, U-S-A, y le obedecen cantándolo más fuerte que nunca. Bradley cae derrotado por McIlroy.
 
Resultados partidos Individuales

Wins 2 & 1

Wins 2Up

Wins 2 & 1

Wins 1Up

Wins 5 & 3

Wins 3 & 2

Wins 2 & 1

Wins 1Up

Wins 2Up

Wins 3 & 2

Wins 1Up

Halved


Resultados Foursomes sábado mañana: Europa  1 – USA 3

Resultados Fourballs sábado tarde: Europa 2  – USA 2

Resultados Foursomes viernes mañana: Europa 2 – USA 2
Resultados Fourballs viernes tarde: Europa 1 – USA 3