Jugar al golf en la tierra de Seve




Con motivo del reportaje del rodaje de la película 'Seve', uno de los despieces del texto nos recordaba los lugares en los que no podemos dejar de estar los seguidores del genial golfista de Pedreña. Puedes leerlo completo en el número 19 de la revista DxT. 
Para los amantes del golf que quieran disfrutar de este deporte en Cantabria, sin duda, la meca está en el Real Club de Golf de Pedreña. Historia, tradición, paisaje, diseño… Es un campo que lo tiene todo. Se divisa la bahía, la espectacular casa en la que vivió Seve la mayor parte de su vida o el Palacio de La Magdalena. Para poder jugar en este campo requerirá que le invite algún socio, aunque algunos hoteles ofrecen esa posibilidad. Fue diseñado por el prestigioso inglés Harry Shapland Colt. Actualmente cuenta con 36 hoyos, 27 de ellos con el diseño de ‘Colt, Alison&Morrison’ y otros 9 con la firma de Severiano Ballesteros. Inaugurado por don Juan de Borbón, padre del rey don Juan Carlos el 19 de agosto de 1929, su ubicación la eligió Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia un año antes. En su momento, el monarca y algunos socios, entre ellos el Duque de Alba y otros nobles, pagaron menos de una peseta por el metro cuadrado expropiado. El diseño del chalet de la casa club corrió a cargo de Valentín Lavín del Noval, que también proyectó un embarcadero, en el que llegaban a jugar desde la ciudad los socios, hoy ya desaparecido por el terreno ganado al mar.
Relacionando la cantidad de jugadores profesionales, más de 30, que han salido de Pedreña con su población no hay un caso igual en todo el mundo. Los más conocidos, claro, Severiano Ballesteros y su tío Ramón Sota que ha dado lugar a auténticas sagas: los Bedia, Carriles, Cayarga, Roqueñi, Rozadilla, Sierra…



El viajero tampoco puede perder la oportunidad de jugar en el Real Club de Golf de Oyambre, uno de los campos más antiguos de España. Lo inauguró Alfonso XIII el 21 de agosto de 1924 y el proyecto fue sufragado por el Marqués de Comillas, uno de los hombres más ricos de Europa en aquellos años. Diversos problemas con asociaciones ecologistas, que piden su cierre, lastran todo su potencial, pero se ubica en uno de los parajes más bellos del país. Una lástima que sea inviable una ampliación y sea un campo de 9 hoyos, par 57.
En la región también se encuentra el primer campo municipal que hubo en España, el de Mataleñas. Está dentro de la ciudad de Santander, pero ofrece unas vistas del Sardinero y los acantilados de Cabo Mayor realmente espectaculares. Es un campo muy saturado y pequeño, pero barato y con mucho encanto. La propiedad municipal sirvió para popularizar mucho este deporte y acercarlo a cualquier bolsillo. La iniciativa municipal no tardó en ser imitada por cientos de Ayuntamientos.


Diseñado completamente por Severiano Ballesteros nos encontramos en San Vicente de la Barquera con el campo de Santa Marina, 18 hoyos par 83. Un recorrido de cierta dificultad y que exige tener un buen nivel. En el último de sus hoyos nos despide una espectacular estatua de bronce de tres metros de altura del genial golfista cántabro, obra de José Cobo. El club se ubica en una casona montañesa del siglo XVI con su propia capilla.
Estos serían las paradas básicas, aunque hay otros campos -hasta sumar once-: Mogro, Nestares, La Junquera (Pedreña), Noja, Ramón Sota en Agüero, Parayas y Rovacías.