Andrey Zygmantovich: «En Santander dejé un trozo de mi alma»


La Federación Bielorrusa de fútbol ha nombrado como nuevo seleccionador a Andrey Zygmantovich para sustituir a Georgy Kondratyev, que dimitió hace dos semanas. El exjugador del Racing era el segundo entrenador hasta el momento y ocupará el puesto solamente de manera interina.
Bielorrusia, rival de España en el Grupo C en la fase de clasificación para la Eurocopa 2016, solo ha sumado un punto después de tres partidos. Un empate ante Luxemburgo (1-1) y sendas derrotas en casa ante Ucrania (0-2) y Eslovaquia (1-3). El nuevo seleccionador bielorruso debutará en el cargo precisamente frente a España, el próximo15 de noviembre en el Estadio Nuevo Colombino de Huelva. Tres días después, Zygmantovich dirigirá también a la selección de su país en un amistoso ante México que se jugará en Borisov. Después, la Federación espera encontrar un nuevo técnico que se haga cargo del combinado bielorruso.
Hace unos años, en noviembre de 2009, Fran Díez tomó un café con el exinternacional soviético en Soto de la Marina, muy cerca de la casa que el bielorruso sigue manteniendo en Santander. Andrey había pasado un par de meses de vacaciones en Cantabria y buscaba banquillo en España. Había conseguido ganar un triplete como técnico en Lituania, pero le era complicado abrirse camino en Occidente. Siempre fue un tipo chapado a la antigua usanza, a lo soviético. Recordamos aquella entrevista:


«En Santander dejé un trozo de mi alma»

Pregunta.-Los racinguistas le habíamos perdido la pista...
Respuesta.-Estoy viviendo en Minsk, aunque no sé dónde acabaré la próxima temporada. Los últimos años he estado entrenando a un equipo Lituano, FBK Kaunas, como primer técnico. Ganamos la Liga, la Copa y la Copa del Báltico. Allí he estado dos años y luego volví a Minsk, donde estuve ayudando a otro entrenador. Ahora he estado en Santander descansando un poco, de vacaciones, casi dos meses.
P.-¿Buscando algún banquillo?
R.-Ahora estoy sin trabajo, pero mi profesión es entrenar y quiero buscar un equipo y poder desarrollar lo que yo sé.
P.-¿Cómo es que no entró en el casting de Francisco Pernía?
R.-Estas cosas son para mí muy difíciles. Creo que no tengo suficiente experiencia o nombre para Primera. Yo sé que puedo ser entrenador aquí y ya estoy trabajando a un nivel alto en Lituania o Bielorrusia, aunque evidentemente no es el nivel de España.
P.-¡Hombre, ganarlo todo, aunque sea en Lituania, no está nada mal!
R.-Allí tuve un buen equipo, muy fuerte y por eso no fue tan difícil, aunque siempre cuesta. Jugamos muy bien y el equipo fue campeón por sus méritos.
P.-¿Qué nivel tiene la competición bielorrusa?
R.-Seguro que es más bajo que en España, pero aquí habéis podido ver a un equipo de allí que no lo hizo mal. La temporada pasada el Bate Borisov se enfrentó al Real Madrid y en Minsk les costó mucho ganar, sólo 0-1 y en Madrid 2-0.
P.-El Rubin Kazan ruso le ganó este año al Barcelona en el Camp Nou. ¿Está aumentando mucho el nivel del fútbol del Este?
R.-El fútbol en Rusia es más competitivo porque tienen mucho más dinero. Fichan jugadores de alto nivel y son clubes más profesionales, contratan técnicos con experiencia como Juande Ramos en el CSKA o Advocaat en el Zenit. En el Rubin está un futbolista como César Navas por el que pagaron al Racing mucho dinero...
P.-Allí están ahora en pleno parón invernal...
R.-Ha sido un buen momento para venir a Santander, he podido seguir los entrenamientos del Racing y del B y he visto un montón de fútbol español en directo o en la televisión. Ha sido muy positivo y con la liga bielorrusa terminada ahora se cambiarán allí muchos entrenadores.
P.-Allí es usted muy carismático, una figura muy reconocida dentro del fútbol, no tendrá problemas…
R.-Eso siempre te puede facilitar estar en el banquillo, pero no es tan fácil. Muchos presidentes buscan a su criterio un técnico. Hay que tener en cuenta los jugadores que tienes... El Racing ahora no puede ganar la Liga. Tienes que ser el adecuado para lo que haya en la plantilla.
P.-¿Qué estilo de entrenador es Andrei Zygmantovich?
R.-Es difícil decir cómo va a jugar mi equipo porque cuando llegas tienes que estudiar lo que tienes y el campeonato que disputas. Elegir un sistema adecuado y buscar hacer un equipo competitivo… Claro que gusta ganar siempre y marcar muchos goles, pero siempre hay enfrente un rival.
P.-Recuerdo que entrenando en Cantabria en categorías infantiles ganó con los Agustinos la Copa Cantabria y tenía fama de ser muy serio, aunque los jugadores estaban encantados con usted...
R.-Un entrenador debe tener contacto y muy buena relación con sus jugadores, ellos son los que saltan al campo y responden por ti. Si no vas a estar atento de hablar con ellos no habrá confianza. La disciplina también tiene que existir, no puedes ser su amigo e ir a tomar algo con ellos. Hay trabajo y hay que hacerlo bien, de parte del entrenador y del jugador. En profesionales las pequeñas cosas te hacen ganar o perder.
P.-Con la experiencia que tiene como futbolista tiene ya mucho camino recorrido.
R.-La experiencia siempre es un apoyo, pero ser jugador es muy diferente. La presión del técnico es mayor, tienes más responsabilidad… Y se necesita también mucha suerte.
P.-¿Se ha quedado preocupado por un posible descenso del Racing?
R.-Es una situación preocupante. Yo no quiero analizar los partidos que he visto. No quiero decir que ha hecho mal o bien Mandiá. No hubo resultados, el equipo está abajo y esto es así. Veremos a ver ahora con el nuevo entrenador. Es difícil cuando un club está abajo, no es sólo la condición física de los jugadores es también lo psíquico. La moral está baja y un fallo en el campo cuesta más recuperarlo…
P.-Los racinguistas nos habíamos acostumbrado a otra cosa, el club acaba casi de jugar en Europa...
R.-Un entrenador debe tener las cosas claras, saber lo que va a hacer con su equipo. También la directiva lo debe tener claro. ¿Qué jugadores necesitas? ¿Con quiénes te la vas a jugar? ¿Dónde vas a estar con ellos? Hay que elegir gente con seguridad, por ejemplo, si contratas a un futbolista tienes que saber que va a jugar y que va a darlo todo, no un día va a estar en el banquillo, otro en la grada y otro es titular. Es mejor fichar a dos que sepas que siempre van a estar en el campo y que van a jugar bien y ser líderes. Es mejor eso que tener 20 y cada partido ir cambiado.
P.-Se nota que quiere al Racing.
R.-Me gusta mucho la gente de Cantabria. También he jugado aquí tres años y medio y eso es una parte importante de mi vida, ¡una de las mejores partes de mi vida! Aquí he dejado un trozo de mi alma, siempre estoy en Santander con mucho gusto y ver los partidos del Racing es un orgullo. La afición siempre fue muy cariñosa. La gente mayor me conoce mucho, la generación más joven supongo que poco... No pasa nada. En mi corazón siempre están esos años.
P.-Fue el último líbero del fútbol español...
R.-Con la edad y la experencia que tenía era el mejor sitio en el campo en el que me ha podido utilizar un entrenador. Irureta era un técnico muy serio, con carácter tozudo para imponer unas ideas muy claras. Un puro profesional.
P.-¿Cuáles fueron sus primeras sensaciones al llegar al Racing?
R.-Era otra cultura, otro estilo de vida. Llegar a mi edad no fue sencillo. Si vienes más joven coges mejor el idioma, más relaciones… Como profesional,
trabajar en entrenamientos y partidos es lo mismo. Hay más ruido de fútbol los fines de semana, el estadio lleno… Y más libertad.
P.-Fue uno de los últimos jugadores que denfendió la camiseta de la antigua Unión Soviética...
R.-Cuando te ponías la camiseta de la URSS era un orgullo, es un país antiguo y muy grande. Siempre dimos el cien por cien defendiendo esa camiseta. Otras cosas no entraban en la cabeza.
P.-¿Ahora se vive mejor o peor en Bielorrusia?
R.-Después de la separación no voy a decir que nosotros vivimos mal. Tenemos algunas dificultades. La selección de fútbol no es tan fuerte como la de la antigua de URSS, tenemos nuestro propio campeonato, pero con un nivel más bajo. Algunos jugadores como Hleb, que jugó en el Barcelona, otros en Rusia, uno en Italia… La selección puede dar alguna sorpresa, no voy a decir que es débil, pero debemos trabajar mucho. Por circunstancias de la vida, cuando nos separamos de Rusia elegí estar con mi país y defender esa camiseta. Es una pena que nos separáramos, pero ya no se puede hacer nada y estamos como estamos. Éramos más fuertas cuando estábamos todos juntos: en el deporte, en la economía y en todas la cosas. Para un país fuerte es más fácil superar las crisis económicas como esta. Si no tienes petróleo o gas dependes de otros.
P.-Y al margen del fútbol...
R.-No hay mucha diferencia de cómo vivían antes y lo hacen ahora, las costumbres y la cultura se quedan.
P.-Grandes futbolistas de la URSS no pudieron salir a jugar a Italia o España y dejaron de ganar mucho dinero. En tu caso, ya mayor, fuiste a Holanda.
R.-Puede ser que hubiéramos ganado más dinero, pero allí los futbolistas vivían bien. Todos tenían casas por su trabajo en los clubes. Han ganado suficiente dinero en su tiempo… Había un buen nivel de campeonato y se formaron estrellas que fueron conocidas en todo el mundo.
P.-¿Qué tal la experiencia de Holanda?
R.-Es un campeonato especial, con tres o cuatro clubes potentes, incluso a nivel europeo, y el resto medio profesionales. El Groningen estaba bien aquel año, quedamos cuartos y disputamos competición europea. Recuerdo haber marcado en dos partidos a Dennis Bergkamp. Había jugadores de mucha calidad allí, como el brasileño Romario.
P.-Llegó en el mercado de invierno al Racing con 30 años y vivió un ascenso precioso ante el Español.
R.-Estoy orgulloso de aquel ascenso, pero sufrí mucho al principio porque no entraba en el once titular. Cuando acaba todo bien es estupendo, pero si imaginamos otro final igual hoy no estabas aquí haciéndome una entrevista. Costó mucho, el Español era de Primera y gracias a Dios se pudo ganar. Paquito no me veía como titular, empezaron a decir que estaba mal físicamente, que me tenía que adaptarme al equipo, al país… Luego cuando me puso y empecé a jugar vio el nivel  que tenía y la experiencia que ofrecía en el campo y ya no hubo problemas… Jugué los seis últimos partidos y los dos de promoción en cuatro o cinco meses.
P.-¿Le ayudó mucho la llegada de Popov y Radckenko la temporada siguiente?
R.-Cuando un jugador extranjero tiene algún paisano cerca es bueno. A mí me ayudó mucho. Hablaba con ellos de nuestro país, pasamos bastante tiempo juntos… También con los rusos del Teka de balonmano. Yakimovich sigue viviendo aquí y nos solemos ver cuando vengo.
P.-¿Le tocó jugar alguna partida de ajedrez con Quique Setién?
R.-Sí, a él le gustaba mucho… Son recuerdos buenos, sé que ahora entrena al Lugo. También he visto a Esteban Torre en el Bezana, a Pinillos y
Javi Roncal... Nos saludamos y hablamos, no voy a decir que son grandes amigos, pero sí conocidos y me gusta saber de ellos. Es bonito. Pero la vida
sigue y no puedes sentarte todos los días a recordar cosas del pasado.
P.-Poco a poco, ¿se acuerda de su apodo futbolístico en Santander?
R.-Sí, el tractor de Bielorrusia.
P.-También conserva su característico bigote. ¡Me gusta que no se lo haya afeitado!
R.-¡A mí mujer también! (Risas).



«Radchenko y Popov eran del máximo nivel»

Hasta la temporada de Marcelino, la campaña 93-94 era la mejor de la historia moderna del Racing, con un octavo puesto en Primera. Zygmantovich era uno de los titulares fijos de Irureta junto con Popov y Radchenko. Esta ha sido una de las mejores tripletas de extranjeros que ha tenido el club montañés. «Cuando salían al campo podías esperar cualquier cosa, en el buen sentido. Radchenko marcó muchos goles, Popov en el medio campo era muy listo y aportaba mucho, continuaba jugadas y además marcaba goles, eran de la selección rusa y no era fácil llegar a internacional en la URSS», dice de sus compañeros. Andrey fue 36 veces internacional con la Unión Soviética.
Zygmantovich es uno de los pocos futbolistas que ha vestido la camiseta del Racing y marcado en la fase final de una Copa del Mundo. ¿Cómo es marcar en la fase final? «No es que marcara, es que jugué dos partidos y anoté un tanto, no está mal el promedio. Es un recuerdo muy bonito. Marqué a Camerún nuestro segundo gol en Bari, en Italia, ganamos 4-0. Fue una lastima que no nos clasificáramos para la siguiente fase porque éramos un gran equipo».