El polo en 'Pretty Woman'


¿Ya han pasado 25 años? Pues sí, aunque varias generaciones no den crédito. Es lo que tiene hacerse viejo. El 23 de marzo de 1990 se estrenó 'Pretty Woman' en Estados Unidos. Estaba destinada a ser una película menor, otra comedia romántica, pero todavía en la actualidad la ponen en cualquier canal y arrasa en audiencia como si fuera un talismán infalible para los programadores. En España se ha emitido 17 veces y nunca ha bajado de los 1,9 millones de espectadores. Cristopher Reeve, Al Pacio, Daniel Day-Lewis, Denzel Washington o ¡Stallone! estuvieron a punto de protagonizar la cinta. El director, Gary Marshall, hace un cameo en la película y se ríe un poco de aquella idea loca de Rocky enamorado. Es el vagabundo-guía que le dice al personaje de Richard Gere que su casa es la de Stallone.
Actrices como Meg Ryan o Michelle Pfeiffer rechazaron el papel femenino de una prostituta, algo que nunca gustó en Hollywood. El guión se suavizó mucho y la adicción a la cocaína de esta moderna Cenicienta se suprimió en la versión final. La película costó apenas 14 millones de dólares y recaudó más de 500. Eso es 'Pretty Woman'.



¿Y qué tiene que ver 'Pretty Woman con el deporte? Pues el polo. El magnate invita a la mujer de vida alegre a un emocionante partido benéfico... Ya saben que los millonarios solamente asisten a actos solidarios. No hay deporte que tengan más fama de pijo y 'Pretty Woman' ha contribuido también en ello. La vida en Sotogrande no entiende de miserias. En la película los asistentes cumplen con la tradición del "pisado del césped" (divot stomping) para reparar los agujeros que han dejados los caballos. Las escenas del partido de polo se rodaron en el Centro Ecuestre de Los Ángeles, donde se han rodado multitud de películas. La escena de 'Pretty Woman' es la más conocida que ha aportado el polo al cine, pero ha sido un deporte muy popular entre las estrellas de Hollywood. Walt Disney, Clark Gable, Spencer Tracy o Will Rodgers fueron jugadores habituales.


Y para los aficionados al motor, el deportivo que aparece en la película es el Lotus Esprit SE (268 CV y 260 Km/h de punta de velocidad) ya que Ferrari y Porsche se negaron a participar. Las ventas del vehículo se triplicaron en poco tiempo. Peter Stevens, diseñador de McLaren en Fórmula 1, era el que había rediseñado el Esprit unos pocos años antes ya que el original es de 1976.