Moción y... ¿hundido?


Julia Casanueva y Guillermo Poyán, presidentes de las federaciones Cántabra y Madrileña de vela, han presentado una moción de censura contra el máximo mandatario de la Española de Vela, José Ángel Rodríguez Santos. "Tras los últimos intentos de poder mantener un dialogo, abrir caminos de un entendimiento y encontrar soluciones con el presidente del ente federativo y frente a la ausencia total de respuesta alguna por parte de Rodríguez, se ha presentado la moción de censura”, indicaron. Curiosamente Julia Casanueva fue vicepresidenta de Rodríguez Santos, que a su vez desempeñó el mismo cargo con su antecesor al frente de la Federación, Gerardo Pombo. La vela, el deporte que más medallas olímpicas ha otorgado a España, tiene ahora mismo una de las federaciones más salpicadas por escándalos y corruptelas. Y eso es mucho decir en este país. Eso sí, el Consejo Superior de Deportes (CSD) no quiere ni moverse ni escuchar.

La rebelión, que tiene poco de renovación, asegura tener el apoyo de los 35 votos de las federaciones territoriales, sus clubes y sus deportistas, con lo que se superan los 27 votos necesarios para presentar la moción de censura. José Ángel Rodríguez trató de aplacar los ánimos con un último movimiento a la desesperada: cesar a Toni Ripoll, director de preparación olímpica (con los Juegos a la vuelta de la esquina) y que había sido crítico (con razón) sobre las condiciones en las que tenía que trabajar la selección española y poner al frente de la faceta deportiva a los cántabros Jan Abascal y Santi López Vázquez, que ya estaban en “plantilla”. Son dos personas de gran prestigio y profesionalidad… pero que entran a un peligroso juego con un Rodríguez Santos capaz de aferrarse a lo que sea para conservar un puesto que le reporta casi 90.000 euros al año de sueldo más 50.000 euros de gastos de representación… En una Federación intervenida por el CSD y con un agujero económico importante. El Juego de Tronos náutico va para largo y quedan  muchas temporadas y capítulos...