Homenaje a Luis Avín



El pasado sábado 27 de junio la Asociación Sol Cultural realizó un homenaje a nuestro colaborador Luis Avín con motivo de las Fiestas del Solsticio 2015 - Sol Cultural

Esta agrupación realizó entrega de su Pin de plata al escritor y DJ santanderino, un distintito que reconoce su labor cultural y sus méritos a lo largo de todos estos años. Avín realizó una sesión especial en el Pub Urban, del que fue fundador, y además se ha podido ver una exposición fotográfica homenaje a su figura en ‘La Caverna de la luz’.
Antes de la entrega del galardón se leyó un texto de Fran Díez sobre Luis Avín y lo que representa para el mundo de la cultura de Cantabria que reproducimos a continuación:

Vi llorar a Luis Avín

Melómano es la primera palabra que se te viene a la mente, luego ya te llega la imagen de Luis Avín sentado en su bat-cueva rodeado de montañas de vinilos y rascacielos construidos con cedés. Su voz nos ha contado historias entrañables de perdedores y esa fascinación extrema por la cara B del single de éxito se la ha tomado tan en serio, que ha llegado a triunfar en el fracaso. -Si te están tributando un homenaje, no lo debes estar haciendo muy bien ;) -
Luis es ‘Mercado Negro’ de corazón tan blanco. Fue Indiana Jones cuando los discos había que traerlos de Londres y de tiendas malditas y se limpiaban con mimo y cepillo de arqueólogo. Fue la movida madrileña y santanderina. Fue la calle del Sol antes de que amaneciera. Sobrevivió a la riada del Río de la Pila y a su sequía. Fue flotador cultural antes de que hubiese anillo de la cultura en Santander.
No hay un homenaje mejor para Luis Avín que encerrarle en una cabina y dejarle pinchar música hasta el amanecer. ¡Seamos egoístas! Él ha visto vampiros encorbatados y hordas de zombis descamisados en aquellas madrugadas en el Fátima en las que se convirtió en superhéroe… Allí, más allá de Orión, presenció cosas que vosotros jamás creeríais. Más allá de la noche de una capital provinciana y decadente que es el escenario perfecto para su personaje casi de cómic, que no termina de encajar aquí porque es un lujo para la región. La conjura de los necios ha fabulado en su contra enviando a esos mandarines ninjas de la burocracia a los que aborrece.
Con Luis Avín se puede hablar de todo y de nada porque lo mejor es escucharle en silencio o bailarle. Dentro tiene una enciclopedia, gracias a esa infancia en la que tuvo que pasar mucho tiempo en la cama. No hay mal que por bien no venga. De series de televisión, libros, revistas, cultura o contracultura… O de asuntos tan insospechados como el baloncesto. En su libro ‘Música, Básket y Actitud’ recopila las historias de algunos jugadores que escaparon del ghetto por un tiempo para pegar tiros de tres en la NBA y no de los otros. Aventuras dignas de ‘The Wire’ en donde se sigue el rastro de un dinero que siempre acaba dilapidado. Regresamos a esa fascinación por la figura del perdedor, que no se cansa nunca de reivindicar y rescatar del olvido. Lo hizo en la COPE, en TeleCabarga, en El Mundo, en Radio Piélagos y en muchos otros medios de comunicación. A Luis le encanta contar y compartir lo que cree que merece la pena y es capaz de embelesarte y hacerte investigar y descubrir sobre un grupo del que jamás escuchaste antes una palabra.
Ama a la música por encima de todas las cosas, primer mandamiento. Una vez vi llorar a Luis Avín en un estudio de radio presentado a una vieja y olvidada dama del Soul y sus lágrimas se perdieron entre las notas de una hermosa canción que nunca fue 3, 2 ó 1.