Actores a todo gas


No se me ocurre un actor-piloto más rápido y carismático para poner en verde el semáforo de este reportaje: Steve McQueen. En coche o en moto. Es un mito difícil de superar y el intérprete que más talento ha tenido con un volante en las manos. La persecución por las cuestas de San Francisco en 'Bullitt' (1968) o su huida de los nazis en moto en 'La Gran Evasión' (1963) son imágenes icónicas del cine moderno. Curiosamente, en ambas se utilizó un especialista, un buen amigo suyo. El actor fue también el gran impulsor de 'Le Mans' (1971), que ha sido una de las películas de ficción más querida por los aficionados al motor durante décadas El personaje de Rayo McQueen en 'Cars' (2006) es un homenaje de Pixar al gran actor-piloto de todos los tiempos. Uno de los duros oficiales de la historia del celuloide solía explicarse así para definirse: «No estoy seguro de si soy un actor que compite o un piloto que actúa».

Steve McQueen nació en Beech Grove, Indianápolis, la ciudad que alberga el mítico circuito oval. Su padre era un piloto acrobático que abandonó a su madre seis meses después de conocerla. Cosas del destino. Su pasión por el motor marcó su carrera cinematográfica y su imagen para la eternidad… Tanto que ha sido capaz de protagonizar un anuncio de coche incluso después de muerto. McQueen participó en competiciones de todo tipo, tanto de motocross, enduro, velocidad o resistencia, de dos o de cuatro ruedas. En 1970 quedó segundo en las 12 horas de Sebring junto a Peter Revson pilotando un Porsche 908. Quedaron a 23 segundos del trío de italianos formado por Mario Andretti, Giunti y Vaccarella… Y el actor compitió con la pierna izquierda enyesada por un accidente de moto que había sufrido unas semanas atrás. En 1961 quedó tercero con un BMC Mini en el circuito de Brands Hats, en una prueba del campeonato británico de turismos. Con el Cooper T-52 de Fórmula Junior ganó algunas pruebas en 1962, pero los estudios le obligaron a colgar el casco rápidamente. Había demasiado dinero en juego. Demasiado riesgo. McQueen fue un consumado piloto y un coleccionista entusiasta de vehículos. En el momento de su muerte poseía 55 coches y 210 motos, además de unos cuantos aviones antiguos. El más famoso de todos fue el Jaguar XKSS que él mandó pintar de color verde. Solamente se fabricaron 16 unidades de esta adaptación como vehículo de calle de un coche destinado a los circuitos de competición. McQueen le bautizó cariñosamente como la Rata verde.


La moto de 'La Gran Evasión' no era ni una BMW ni una Zündapp, las que supuestamente debería tener el ejército nazi, sino una Triumph TR6. El especialista de aquellas escenas fue Bud Ekins, buen amigo del actor y compañero en las carreras de enduro y motocross. El actor podría haberlo hecho igualmente, pero el estudio se negó en rotundo. McQueen compitió en los Seis Días Internacionales de Enduro en la Alemania del Este en 1964. Pese a realizar una buena carrera el actor terminó en el hospital cuando en medio de una trialera un imprudente espectador se cruzó en su trazada y, tratando de esquivarle cayó por un pequeño barranco. Pese al accidente, la estrella de la gran pantalla siguió participando en muchas otras carreras de motos.

Steve McQueen siempre intentaba meter referencias al motor en sus películas. En 'El caso de Thomas Crown' (1968) fue el propio actor el que intercedió ante el director y el productor para que se incluyera una escena donde el protagonista conduce por las dunas con un buggy, que hizo construir expresamente para la película y que costó más de la cuenta. También fue su empeño personal rodar 'Le Mans', que supuso un batacazo de crítica y público. El actor quiso que la película reflejase la realidad de la competición de una manera fiel y se obsesionó con ello.



La última gran película ambientada en el mundo del motor es 'Rush' (2013). Quizá supera en calidad a 'Grand Prix' (1966), aunque todavía no ha alcanzado ese nivel de mito que tiene la cinta dirigida por John Frankenheimer. Pocas películas han logrado captar bien el ambiente y la emoción de la Fórmula 1 o de las carreras de más alto nivel, pero estas dos deben estar en la lista. Daniel Brühl, que interpreta a Niki Lauda en 'Rush', realizó un curso de conducción de Fórmula 3 en el circuito catalán de Montmeló. Se apuntó al día siguiente de recibir la oferta de trabajo y quedó encantado. Después recibió otro curso junto a su compañero de reparto, Chris Hemsworth. El actor conocido por dar vida al superhéroe Thor tiene un físico enorme por lo que le resultaba complicado acceder a la estrecha carrocería de un F3. Ambos se engancharon a pilotar. Incluso el intérprete hispano-alemán sufrió un accidente mientras conducía su monoplaza durante el curso, aunque no fue tan grave como el que padeció Lauda, con el que llega a mimetizarse en la cinta. «Pensé de broma que lo habían hecho a propósito para que entrase mejor en el personaje… La experiencia de conducir de esa manera fue algo increíble, también lo de ver desprenderse una rueda de tu vehículo», declaró Brühl. Fue más piloto que actor: Sean Edwards. Solamente participó en la película 'Rush', en el papel de Guy Edwards (su propio padre en la vida real). Murió a los 26 años, poco después del estreno de la cinta, tras sufrir un accidente en un entrenamiento en Australia. El británico lideraba la Porsche Supercup. Sean ocupaba el puesto de copiloto de un joven piloto australiano de 20 años cuando ocurrió el fatal accidente.



James Garner, el protagonista de 'Grand Prix', se aficionó a la competición a raíz de aquel rodaje. Participó después en la Baja 1000 formando equipo con Parnelli Jones, que fue vencedor de la Indy 500 en 1963, y financió su propio equipo de competición en la década de los sesenta, el American International Racers. En 'Grand Prix', que ahora es casi un documental sobre las carreras de la época, Garner interpreta el papel de Pete Aron (no necesitó doble y conduce él mismo). En el film se relata la llegada de Honda a la Fórmula 1, aunque en la cinta se llame Yamamura, y los graves problemas de seguridad que padecía la competición en aquellos años… Aparecen muchos pilotos de aquellos tiempos: Phil y Graham Hill, Jim Clark, Jackie Stewart o Bruce McLaren. Casi todos los amantes de la gasolina consideran esta película como la mejor de la historia en lo que al motor se refiere y además ganó tres Oscars: mejor montaje, sonido y efectos sonidos. Fue una de las películas más taquilleras de su año. Desde luego es una película de culto.


Como otros actores pilotos, Paul Newman se interesó por el deporte del motor por primera vez durante un rodaje. La velocidad engancha como una droga. Fue trabajando en la película 'Winning' en 1968 cuando se decidió a dar el salto a la competición real. La cinta se estrenó con el título de '500 millas' en España, pero se olvida tan rápido como una pasada de un vehículo a 300 kilómetros por hora. Cuatro años después ya estaba compitiendo contra profesionales y eso que al ser daltónico le recomendaron no hacerlo. En 1979 participó en las 24 Horas de Le Mans y terminó en un increíble segundo puesto de la general absoluta con un Porsche 935 compitiendo junto con el alemán Rolf Stommelen y Dick Barbour. La mirada azul más famosa de la historia del cine nunca abandonó la competición. Entre 1970 y 1990 pilotó para el equipo Bob Sharp Racing en carreras de la Fórmula Nissan y además con mucho éxito. Incluso logró el récord de piloto más veterano en ganar una carrera profesional. Fue en 1995 y ganó con 70 años las 24 Horas de Daytona.

Imposible olvidarnos de James Dean en esta carrera. A una de las estrellas más fugaces del cine le gustaba el baloncesto y el béisbol, pero también le volvía loco la velocidad. Participó en unas cuantas pruebas de este tipo en California y precisamente murió cuando iba de camino a una competición en el aeropuerto de Salinas el 30 de septiembre de 1955. Conducía el famoso Porsche 550 Spyder, Little Bastard. Un vehículo que no era adecuado para circular fuera de un circuito. Tenía 24 años. También murió joven, Paul Walker, uno de los protagonistas de la saga automovilística 'The Fast and The Furius'. Tenía 40 años y falleció carbonizado al estrellarse en un Posche Carrera GT de 450 caballos contra un árbol. El actor iba de copiloto, conducía Roger Rodas, un empresario salvadoreño de 38 años muy aficionado a las carreras. Aunque Paul Walker de joven había practicado surf y artes marciales, su trabajo en la famosa serie de películas había motivado su afición a la conducción y los coches potentes.


Un actor-piloto formado a base de cursos de conducción es Tom Cruise. Todo empezó con 'Días de trueno' (1990) y desde entonces fue perfeccionando su manejo del volante. Es un buen piloto, aunque no se ha prodigado en competiciones de verdad. En 2011 el equipo de Fórmula 1 Red Bull le invitó a subir a uno de sus monoplazas en el circuito Willow Springs en Rosamons y recibió una clase práctica de David Coulthard, que quedó gratamente sorprendido del alto nivel de pilotaje del protagonista de 'Top Gun'. Dio 24 vueltas al circuito, puso el monoplaza a casi 300 Km./h. y mejoró su tiempo de inicio en 11 segundos. A la ex pareja de Penélope Cruz le gustan los vehículos y las carreras. Compró una de las motos de Steve McQueen y ha sido capaz de rodar algunas escenas peligrosas pilotando él mismo los coches y motos de la saga 'Misión imposible'.


Muy buen piloto y habitual en competiciones y exhibiciones es el famoso cómico Rowan Atkinson, Mr. Bean. Participó con un Vantage GT4 en la Aston Martin British GT4 Challange y suele acudir cada año al Goodwood Revival, un certamen de clásicos. En 2014 lo hizo con su Ford Falcon Sprint de 1964, aunque desgraciadamente sufrió un pequeño accidente, no por culpa suya sino por la de un rival que perdió el control de su coche. Atkinson solía utilizar su McLaren F1 como vehículo de calle y sufrió sendos accidentes en 1999 y 2011 que se hicieron famosos en el Reino Unido… La aseguradora tuvo que pagar más de un millón de euros para reparar el coche en el segundo de los siniestros. La prensa británica puso en duda su capacidad para pilotar un coche de esas características (solamente se homologaron 64 unidades para que pudieran rodar fuera del circuito y es casi como un Fórmula 1). Mr. Bean apareció entonces en el mítico programa de televisión Top Gear para marcar el récord de la vuelta rápida en su circuito, por el que pasan todo tipo de invitados famosos. Otro actor también logró la vuelta rápida del mítico programa de la BBC, Matt LeBlanc (el inolvidable Joey de  la serie 'Friends'), que incluso ha terminado de presentador del espacio gracias a un pasión por el deporte del motor. 


Patrick Dempsey, uno de los últimos galanes más famosos de Hollywood gracias a la serie 'Anatomía de Grey', es un gran apasionado de la velocidad y un destacado piloto. Compite tanto en Estados Unidos como en Europa. En 2009 debutó en las 24 horas de Le Mans y terminó noveno en la categoría de GT2 formando equipo con Foster y Don Kitch Jr. Posteriormente ha vuelto a la famosa carrera de resistencia con la asiduidad que le permiten los rodajes. En junio de 2015 terminó segundo en Le Mans en la categoría GTE Am y acompañado en el equipo por Marco Seefried y Patrick Long, un veterano piloto oficial de Porsche. Ambos llevaron buena parte del peso de la carrera, pero el americano tiene un buen nivel de pilotaje.

Dempsey se inició como piloto gracias a un curso de conducción deportiva de tres días que le regaló su primera mujer. No se ha bajado de un vehículo de competición desde entonces. Corrió la Baja 1000 con un buggy, la Mazdaspeed Miata MX-5 Cup, las Panoz GT Series, Tries Series, Rolex Series GT y un largo etcétera. Se hizo íntimo amigo de su instructor, Joe Foster, y juntos fundaron un equipo. En 2010 concluyó sexto en las 24 horas de Daytona y al año siguiente, en la misma prueba llegó a dar 28 vueltas como líder. En 2012 Patrick Dempsey y Joe Foster alcanzaron sendos podios en el circuito de Lime Rock Park, donde terminaron terceros, y el de Road America (su mejor resultado, segundos) a bordo del Lola-Judd P2 Nº 27. Desde luego, su dedicación al mundo del motor es encomiable. La manera de iniciarse en el mundo del motor de estos actores suele ser la excusa de algún rodaje o el coleccionismo de coches deportivos, pero las marcas también organizan encuentros para que las estrellas del cine se suban a sus vehículos. El actor británico Idris Elba, protagonista de la serie 'The Wire' hizo de copiloto del campeón del mundo de rallys Sébastien Ogier en Mónaco en una sesión organizada por Volkswagen.


Arnold Schwarzenegger es un gran coleccionista de coches. Solía pasear por Santa Mónica con un espectacular Dodge Challenger SRT 6.1 y en su garaje figuran varios Hummer, un Bugatti Veyron, Mercedes Unimog... Hace poco pudo probar un Toyota Mirai de hidrógeno en el circuito californiano de Sonoma. Este vehículo solamente emite vapor de agua por el escape y se comercializará dentro de unos meses. Terminator salió a pista como coche de seguridad antes de una carrera de la Nascar.

Otro ídolo de jovencitas, Jason 'Sensación de vivir' Priesley también ha hecho sus pinitos como piloto. Y no lo hace mal. En 2002 sufrió un grave accidente al chocar a 290 Km/h contra un muro en un circuito de Kentucky, pero se recuperó bien después de dos años de rehabilitación. Frankie Muniz, protagonista de la serie juvenil 'Malcom in the Middle', llegó a vender su casa en Los Ángeles para financiar su carrera en el mundo del automovilismo. Es el Fernando Alonso del cine, por aquello de que sus abuelos paternos eran asturianos. Participó en la Fórmula BMW y en la Fórmula Atlantic y no lo hacía mal. Una serie de ictus sufridos en 2012 y 2013 le han apartado del deporte… Como actor aparece en la inefable 'Sharknado 3'.


Es más conocida por conducir borracha y estrellar sus coches que por su buen manejo del volante, pero la incluimos en el reportaje como anécdota y para disfrutar de su fotografía vestida con el mono de competición. Lindsay Lohan protagonizó un remake de la película 'Herbie: a tope', el famoso Volskwagen Escarabajo con vida propia que es capaz de ganar a cualquier bólido de la Nascar en la pantalla del cine. Tenía solamente 19 años y un pasado de niña Disney angelical detrás… No tardó en dar su primer positivo por alcoholemia. Luego atropelló a un fotógrafo y después a una mujer con su deportivo, un Maserati, y así comenzó su larga carrera de desastres automovilísticos… Los cursos de conducción no sirvieron de nada en este caso.

Reportaje de Fran Díez