De logos y plagios


El famoso diseñador japonés Kenjiro Sano aseguró que las acusaciones de plagio vertidas sobre logo que diseñó para Tokyo 2020 “no son en absoluto verdad”. No dudó en calificar su trabajo de la “obra maestra” de su carrera y afirmó que “nunca ha plagiado ni plagiaría ningún diseño” en una multitudinaria rueda de prensa en Japón.
Hace una semana, trascendió que el diseñador belga Olivier Debie había observado que su diseño para el Teatro de Lieja era similar al de Sano para Tokyo 2020, tras lo que sus abogados enviaron una carta a los organizadores de los Juegos Olímpicos. En una situación que se está repitiendo habitualmente ya sea con los carteles de las fiestas de un pueblo o con trabajos de este nivel internacional. En este caso, y con logos minimalistas y abstractos, parece más una coincidencia que otra cosa. Cada vez hay más de todo en un mundo globalizado. Todo tiene su logo… ¿Cuántos hay que son un círculo garabateado?



El diseño de Sano se centra en torno a la ‘T’ por Tokio, Tomorrow y Team y evoca la bandera japonesa con su sol rojo con cierto aire retro y tipografía clásica. Es un diseño muy diferente al de anteriores citas olímpicas.


Con la mascota de Tokio no habrá plagio, aunque sí polémica. Todavía no hay nada oficial. Cuando eligieron a la urbe nipona como sede se especuló con que el artista Takashi Murakami fuese el encargado de diseñar un personaje, pero parece que será una mascota ya conocida a nivel global: Doraemon. Así lo reclaman miles de fans. El popular felino fue embajador de la candidatura japonesa con gran éxito y podría terminar siendo mascota oficial.
Los expertos en marketing aseguran que ya no es rentable crear mascotas para los grandes eventos deportivos. Es muy caro dar a conocer su imagen y no se asientan en el mercado tras el breve periodo que duran estos certámenes. Es tirar el dinero, en resumen. Lo recomendado ahora por los expertos, hay especialistas en los campos más insospechados, es asociarse con un producto ya consolidado. ¿Se imaginan a Mafalda de mascota oficial de un Mundial en Argentina? Pues esa es la idea. Elegir un personaje ya reconocible por todos y ahorrar en una promoción con más posibilidades de fracaso que de éxito.
Tokio ya empleó al Gato Cósmico en la candidatura olímpica y le funcionó muy bien. No hay mejor ensayo. Madrid envió a Ana Botella con peor resultado. Doraemon ha sido un símbolo en la infancia de muchos niños y sigue teniendo horas y horas de programación en las televisiones de todo el planeta. Este personaje nació en un manga que comenzó a editarse en 1969. Cuatro años después saltó a la pequeña pantalla como anime. Se han producido nada menos que 1.344 capítulos del gato y su amigo Nobita.