El coche-yate



No flota ni navega como un coche de James Bond, aunque parezca un yate. Se trata de un curioso concept car, vehículos con diseños experimentales que adelantan novedades técnicas o globales. El Peugeot 806 Runabout ha sido una de las apuestas conceptuales más avanzadas de la firma del león. Se desarrolló en 1997 en la Oficina de Diseño Avanzado de Peugeot, 

Este concept car es un híbrido de vehículo y el mundo náutico. Su concepción es la reinterpretación de un coche bajo los principios de un barco. Para ello, presenta rasgos de diseño inspirados en este universo y su nivel de calidad lo situaba en el alto de gama. Su silueta, en definitiva, emulaba la de una embarcación. Con el tiempo, más allá de su espíritu, este concept destaca por la utilización de nuevos tipos de materiales como la madera o la búsqueda de la máxima habitabilidad: la parte trasera del vehículo escondía una fila de asientos plegables y la delantera se podía girar para dar lugar a un habitáculo de tipo salón. Una filosofía –la de convertir la vida a bordo del vehículo en una experiencia– que hoy es una máxima en todos los vehículos Peugeot.

Curiosamente, y años después, Peugeot Design Lab (el actual estudio de diseño global de la marca) llevó esta unión entre automóvil y náutica más lejos y diseño el Peugeot Yatch Concept, un barco de vela con una arquitectura inédita.